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Lo que trae Free, por escrito y para siempre
kubelatch tiene una edición Free sin registro y sin fecha de caducidad: no es una prueba ni una versión capada, aunque la auditoría solo llega a las últimas 24 horas. Te cuento qué trae exactamente, por qué lo he dejado por escrito en la licencia y para qué sirve Pro.
La promesa
Free es el producto completo, con unos cuantos límites. Sin clave de licencia, cada instancia de kubelatch tiene:
- 2 clusters. Cuenta cualquier cluster registrado, esté como esté; si borras uno, su plaza queda libre.
- 5 personas. Cuentan todas las personas habilitadas, también los administradores y las cuentas de emergencia (break-glass). Si deshabilitas a alguien, liberas su plaza.
- Bots, reglas de confianza de CI, agentes de IA, permisos y credenciales, sin límite. Los bots, los pipelines y los agentes no cuentan nunca como personas.
- Los seis roles de sistema: viewer, developer, debugger, secrets-reader, admin y cluster-admin.
- Auditoría de las últimas 24 horas.
- Soporte de la comunidad en GitHub Discussions.
Por dentro es lo mismo que Pro: el mismo proxy, la misma suplantación y la misma auditoría de cada petición. Lo que cambia es cuánto cabe y hasta cuándo puedes mirar atrás en la auditoría. Tienes la tabla completa en Ediciones y licencia y en Precios.
Un límite solo frena las altas nuevas. Si invitas a la sexta persona o registras el tercer cluster, kubelatch no te deja y te dice por qué. Lo que ya tienes no se corta: el proxy, los permisos, las credenciales, los clusters y las personas siguen funcionando.
Y si algún día se te acaba Pro, vuelves a Free. Una clave de pago sigue funcionando 30 días de gracia después de caducar, para que te dé tiempo a instalar la nueva; una clave de prueba no tiene periodo de gracia. A partir de ahí, los límites de Free se aplican solo a las altas nuevas. Los roles personalizados que ya tengas siguen funcionando, y lo único que puedes hacer con ellos es borrarlos. La auditoría de más de 24 horas se guarda, pero no la ves hasta que vuelvas a instalar una clave. Si kubelatch no puede verificar la clave, funciona como Free y te avisa; no se para nunca por eso.
Si vas a tirar de Free, el límite que más te conviene conocer es el de la auditoría: 24 horas. Te da para ver qué pasó esta mañana, pero no para contestar a un auditor que te pregunte por el trimestre pasado. Y en una instancia que nunca ha tenido clave, los registros de más de 24 horas no solo dejan de verse: se borran.
Por qué está por escrito
Una edición gratuita que luego te recortan es una trampa. Montas tus pipelines encima y el equipo se acostumbra a trabajar así. Un día te bajan los límites y te toca pagar o migrar cuando le viene bien a otro. Prometer en una página de precios que eso no va a pasar sale gratis; lo que cuenta es comprometerse donde se pueda exigir.
Por eso lo he puesto en la licencia. Lo dice sin rodeos el apartado 4 del Acuerdo de Licencia de Usuario Final, el texto que va (en inglés) como LICENSE en la imagen de contenedor de kubelatch, en su chart de Helm y en su repositorio público: «lo que está en la Edición Free sigue en la Edición Free, y sus límites solo se relajarán, nunca se endurecerán». En ese mismo apartado pone también que un límite solo frena un alta nueva y que nada de lo que existe se corta.
En la documentación tienes los mismos compromisos, al final de Ediciones y licencia. Que esté por escrito no quiere decir que no se pueda tocar: si los límites cambian, solo pueden ir a mejor.
Para qué sirve Pro
Pro es para cuando a un equipo se le quedan cortos esos números o necesita guardar la auditoría más tiempo. Es el mismo producto con una clave de licencia, y añade:
- Clusters sin límite.
- Tantas personas como plazas tenga la clave.
- Auditoría guardada el tiempo que configures: 90 días por defecto, o para siempre.
- Roles personalizados, además de los seis de sistema.
- Soporte por correo en horario laboral y actualizaciones guiadas.
Cuesta 15 $ por persona y mes, con facturación anual y un mínimo de 5 personas. Pro todavía no se puede contratar; cuando salga a la venta, empezará con 30 días gratis: das una tarjeta y se cobra al acabar la prueba, salvo que canceles antes desde el portal de la suscripción. En Pro, los bots, los pipelines y los agentes tampoco ocupan plaza.
Pro nunca le quita nada a Free: si una función está hoy en Free, ahí se queda. Lo que hace Pro es levantar límites y añadir roles personalizados.
Sin telemetría
Para comprobar la licencia, kubelatch no se conecta a nada. Una clave Pro es un token firmado: kubelatch verifica la firma con las claves públicas que lleva dentro del binario, al arrancar y cada hora, sin llamar a ningún servicio y sin que salga nada de tu instancia. Por eso funciona en instalaciones aisladas de internet, y en una red sin salida Free y Pro se comportan igual.
Tampoco hay telemetría, como puedes leer en Precios y en Privacidad. kubelatch no recoge nada para Picaporte Labs: las identidades, los permisos y la auditoría que gestiona se quedan en tu base de datos, en tu infraestructura, y yo no tengo acceso a ellos.
Hay una petición que sí sale, y conviene que lo sepas. Una vez al día, kubelatch lee un fichero público pequeño en docs.kubelatch.com que dice cuál es la última versión, para avisar a los administradores cuando hay una nueva. La petición no lleva identificador, ni tu versión, ni nada de tu instancia; como cualquier petición, el servidor de la documentación ve la IP pública desde la que sale. Se desactiva con KUBELATCH_UPDATE_CHECK=false, y en una instalación aislada puedes apuntarla a un espejo interno: lo tienes en Saber cuándo hay una versión nueva.
Pruébalo
En cuanto instalas kubelatch, sin clave, ya tienes Free. La forma más rápida de verlo es el tutorial en local: levantas kubelatch y un cluster kind desechable en tu máquina, entras con una cuenta local y en unos quince minutos lo tienes funcionando, más lo que tarden las descargas la primera vez. En la parte de arriba de la barra lateral, junto al nombre, verás «Free»; si lo pulsas, se abre «Edición», con lo que llevas usado de cada límite.
Cuando Free se te quede corto, en Precios tienes los números y la lista de espera de Pro. kubelatch lo hace una sola persona, en España: si algo de lo que cuento aquí no cuadra con lo que ves al probarlo, escríbeme.